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domingo, 1 de marzo de 2015

Sarcófago abrevadero

Sarcófago abrevadero, 2015 Abbé Nozal
Sarcófago abrevadero. O la innecesaria imitación de la obra de Richard Serra. O cómo destacar la belleza de una esfera de granito.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Portal de Belén VPO

Portal de Belén, 2014 Abbé Nozal
Construcción del Portal de Belén Vivienda de Protección Oficial. Promoción 2014 conmemorativa de la llegada de Rosetta y Philae al cometa 67P, más conocido como de Churiumov-Guerasimenko. 

martes, 6 de mayo de 2014

La niña de la sombrilla

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Sombrilla, 2014 Abbé Nozal
La niña de la sombrilla, como la niña del ojo, aglutina alrededor del iris un conjunto de varillas protectoras. Reflexión bastante chorra pero que viene al hilo de la foto de hoy, a la sazón sin otro truco que no fuera el cristal convexo de mis gafas de sol.
La niña de la sombrilla, como la niña del exhorcista, protegida por una loneta impermeabilizada, por si llueve requesón. La niña de la sombrilla, como la ministra Fátima Báñez, que ha visitado Palencia por sorpresa, aglutinando alrededor suyo a los más floridos aduladores locales, a pesar de lo cual hubo de ser protegida por la policía cuando un grupo de recientes extrabajadores le montó un pequeño escrache a la salida del hotel.
La niña Fátima Báñez, pobrecita ella, comiéndose el marrón de la propaganda pura y dura tan sólo porque recita como un loro las consignas de Rajoy, consignas que tampoco tienen truco: son pura mentira bajo un cristal convexo. Pero la niña del exhorcista le pone gafas de sol y el resto del milagro lo hace la virgen del Rocío, que para eso está.
La pena, penita, pena, es que salir a la calle sin sombrilla -una vez más se ha demostrado- es cada vez más arriesgado para los políticos del plasma. Aunque cobran una pasta gansa, temen que no sea suficiente para cubrir el miedo que pasan. Ese miedo que habrá de ser libre... y cóncavo, cuando los aduladores se hayan ido a dormir y la niña de la sombrilla se enfrente a solas con la vieja que hace requesón.

jueves, 10 de abril de 2014

miércoles, 29 de mayo de 2013

Jerónimo Arroyo, vigilante de la O.R.A.

Jerónimo Arroyo, 2013 Abbé Nozal
Jerónimo Arroyo, arquitecto eterno gracias al bronce de Luis Alonso, ha aprovechado un descuido del paisanaje para pasar al lado oscuro de la Fuerza y ejercer de vigilante de la O.R.A. por un ratito, lo cual es en su caso, condenado a la fría quietud del metal, un lujo.
Y, favorecido por la suerte del principiante, ha tenido la oportunidad de sancionar a un vehículo y así resarcirse del tiempo que llevaba sin decir ni mu. Consciente de que enseguida tendrá que regresar a su ocupación rajoyana -no hacer nada, permanecer quieto-, se ha permitido un alarde y le ha clavao al Ayuntamiento -propietario del camión infractor- una multa de un millón de euros por aparcar en zona prohibida. La receta, en bronce. Y el ejemplo también, pues hoy día los arquitectos aspiran a rentabilizar sus años de estudio obteniendo al menos una plaza como vigilante de la O.R.A.